Nadie podría haberle dicho hace unos meses a una errante Ashley Dupre que su imagen (y su cuerpo catalogado en varios brillantes) iban a alcanzar tanta popularidad. La prostituta que complació al ya ex gobernador de Nueva York Eliot Spitzer tiene ante sí una oferta tentadora: ser la nueva imagen del Vodka Georgi, y alegrarle la vista a los conductores sonriendo desde la trasera de los autobuses.